LAS COREOGRAFIAS
El proyecto LAS
COREOGRAFIAS es un grupo de estudio en
torno a la composición coreográfica, que nace como una iniciativa personal del
coreógrafo Francisco Bagnara, el cual convoca a 8 jóvenes intérpretes (Joaquín
Leal, Cristóbal Barra, Andrea Amaro, Javiera Santibáñez, Daniella Santibáñez,
Carmen Gloria Venegas, Sofía Delanoe y Francisca Lillo) a participar de 4
talleres coreográficos de emergentes creadores de la danza contemporánea local (Tamara
González, Francisca Espinoza -en colaboración con Andy Dockett y Luis Corvalán,
Josefina Camus y Bárbara Pinto), realizado en residencia en el Espacio Arte
NIMIKU y la Universidad Mayor (Facultad de Arte).
Este proceso se desarrolla
durante el primer semestre del 2015, entre los meses de marzo y julio, con un
evento de muestra final del proceso.
motivaciones
El equipo ha sido convocado por diversas razones, principalmente
generacionales y de intención, es decir, intérpretes jóvenes que quieren bailar
y coreógrafos emergentes que tienen una interesante visión actual de la
creación, proponiendo entonces una danza que tiene la necesidad de compartirse
con otros en el movimiento.
La idea de invitar a estos coreógrafos tiene la finalidad de
observar sus prácticas, es decir, no nos interesa el contenido de lo que hacen,
sino más bien sus formas, cada uno teniendo absoluta libertad creativa para
proponer al grupo el proceso que desee, estando la dirección del proyecto
(Francisco Bagnara) participando como un coreógrafo observador para luego, en
sesiones paralelas al proceso creativo de cada uno, instalar dudas y
reflexiones de la coreografía.
Este proceso ha sido diseñado a partir de la necesidad de observar
la práctica coreográfica de una manera científica, acusar el ojo en el fenómeno
para luego, concluir una vez terminado el proceso de estos tres coreógrafos, si
es que hay elementos transversales a estos diversos modos de construir danza, o
sea, ¿qué es lo que podría llegar a constituir esencialmente una coreografía?,
¿qué elementos comunes existen?, ¿qué diferencias entre las prácticas de cada
uno pueden aportar a la coreografía final?
Cada uno de ellos, tuvo tres instrucciones para su trabajo.
1.- llegar al cuerpo: organizar maneras de llegar al cuerpo, de
movilizar a los intérpretes.
2.- construcción de material: instalación de ejercicios que
permitan la generación de material coreográfico
3.- montaje: organización del material en una estructura coreográfica.
Estas instrucciones fueron amplias y cada coreógrafo tuvo la
libertad de interpretarlas e implementarlas de la manera que estimó conveniente
en diferentes tiempos: Tamara González (10), Josefina Camus (2), Francisca
Espinoza (10) y Bárbara Pinto (6).
La
muestra
¿qué se muestra?




Obra:
LAS COREOGRAFÍAS
En la tentativa de hacer un trabajo coreográfico, me surge ante
todo la pregunta ¿qué es una coreografía? En lo específico, nunca me había
hecho esta pregunta, es cómo preguntarse qué es la danza, es decir, una
respuesta que uno no sabe muy bien cómo definir, pero que sabe la respuesta
desde adentro. Pero, como siempre siento una gran necesidad de saber las cosas,
me propuse generar un proyecto que me permitiera llegar a una cierta definición
(entendiendo que definir es imposible). Luego, con el transcurso del proyecto
insisto en la imposibilidad de definir, dándome cuenta de que la sed de
conocimiento es más fuerte que la necesidad de definir, puesto que al definir
¿qué es lo que defino? Cuando encierro algo, otra cosa se queda afuera,
entonces, ¿qué es la coreografía?
Desde mi conocimiento, o prejuicio, pensaba que la coreografía es
un término un poco antiguo y obsoleto. Una manera de entender la construcción
en danza, la escritura del movimiento si se quiere de manera literal, pero en
el transcurso del proceso, esta pseudo-definición ha ido transformándose,
abriendo un campo interesante de observación.
el uso de conceptos del pasado de la danza ha caído en desuso y
devalorización, es decir, la misma palabra “coreografía” ha sido erradicada a
partir de las nuevas tendencias del arte contemporáneo, entonces yo me pregunto
como creador ¿qué lugar ocupa la coreografía dentro de la creación dancística? En
general, a partir de la observación de las prácticas de mis colegas, existe un
poco o casi nula necesidad o interés de definir la palabra coreografía, ni
siquiera importa la coreografía como concepto, pero sí la creación
coreográfica. Existe un desinterés por el sustantivo y un interés por el
adjetivo. Pienso hoy que la coreografía es una atributo que puede tener un
trabajo. Tal vez se deba a la mixtura de lenguajes, que hace que lo nuevo se
nos de mejor y que lo antiguo ya no nos contenga, o que simplemente no nos
guste.
Nos representamos esa sensación, o la imagen de esa sensación. Se
instala entonces el concepto de performance, o sea, insistir en que no importan
las decisiones escénicas necesariamente (espaciales, temporales, dinámicas), o
sea sí, sí importan, pero desde una perspectiva de la acción y del
empoderamiento de esa acción, entonces, “porque se realiza de una manera
comprometida, con verdad, honesta (acá los adjetivos pueden ser infinitos en
torno al estado de la acción que se realiza), la composición espacial,
“tradicional”, no es algo tan importante. Lo mismo el vestuario, iluminación.
En general, también observaba que estas decisiones escénicas eran las últimas y
las tomadas más apresuradamente. Veía que en general, en todos los procesos la
investigación corporal era lo más importante que la manera de instalar esa
investigación era dejada de lado a lo largo del proceso para llegar a ser
ciertas decisiones que se toman al final, una manera de vestir, instalar lo que
se hace. Es cierto que la premura del tiempo siempre se hace poco, pero la
invitación siempre fue a abordar un proceso coreográfico, es decir, la pregunta
por la coreografía, sino más bien un interés en la investigación corporal de
conceptos que se desarrollan.
¿Cómo se pueden compartir los proceso creativos? ¿Cómo hacer
nuevas coreografías? ¿cómo realizar una práctica coreográfica en la cual
chorree la danza? ¿Se puede hacer una coreografía a partir sólo de la necesidad
y motivación de construir danza? ¿es necesario hacer coreografías?
Considero que en la actualidad, la danza contemporánea está, a
veces, tan atravesada de conceptos y disciplinas, que ya pocas veces se deja
ver el movimiento como tal, o el despliegue de ese movimiento. A veces
pareciera que la misma danza agota a la danza en un afán investigativo.
Entonces, me pregunto ¿dónde está la danza?
Mi primer impulso fue considerar que del simple hecho de desear
hacer una coreografía, se podía crear, aún lo creo, solamente que me parece un
poco aburrido, en el sentido que no hay sentido, que la práctica me empuja a
buscar un qué, un quid, que me guíe en el proceso. Los bailarines me exigen
desafíos interpretativos. Ellos quieren bailar. Entonces, ¿cómo les construyo
una danza? Se me separa el asunto creativo. ¿hago una obra para mí? ¿hago una
obra para ellos? ¿hago una obra para todos? ¿hago? ¿hacemos? En la actualidad
coreógrafo e intérprete es de igual a igual, aunque en la práctica igual me
parece que no, que se establecen códigos de dependencias y de
responsabilidades. De los “hacerse cargo” que escucho en todos los ensayos:
hacerse cargo de las decisiones creativas, de las decisiones interpretativas
(el hacerse cargo es el concepto más usado de todos). La responsabilidad es una
pelota que va y viene entre el coreógrafo y los intérpretes. las veces que
aparece esta palabra en los ensayos y es impresionante!
Estas dos consideraciones ya me bastan para pensar en la
posibilidad de hacer una obra.
Entonces, a partir de estas dos reflexiones, me vuelvo a
preguntar: ¿cómo hacer una obra de danza? ¿cómo hacer una coreografía? Y más
aún, ¿cómo generar una práctica coreográfica que de cuenta de necesidades
actuales, y que permitan chorrear la danza?
Con chorrear la danza, me refiero fundamentalmente a la
posibilidad de crear una coreografía en la cual la danza sea el objetivo
principal y poner el ojo en la creatividad del cuerpo en movimiento y que esa
creatividad (más allá de cualquier temática que pueda abordar la coreografía)
es lo que sostiene la práctica dancística y lo que construye al fenómeno
escénico.
Imaginarlos, pensar en qué decisiones queremos tomar desde la
libertad de considerar la danza nuestra disciplina y discurso, insisto, más
allá de temáticas anteriores que pudieran presentarse para la creación de esta
coreografía, porque fundamental y principalmente, queremos bailar, desplegar la
danza sin ningún pretexto más que no sea buscar en nosotros como grupo ciertas
dinámicas y maneras particulares que permitan construir e instalar una danza
que nazca del proceso que llevamos a cabo, apelando a principios propios de la
danza (tiempo, energía, espacio, ritmo), y generar el fenómeno escénico: crear
una coreografía para la Sala Arrau.
De esta manera, LAS COREOGRAFIAS es una pieza de danza
contemporánea que aborda el tema de la creación coreográfica y sus maneras de
hacer. En una primera etapa, a través de un proceso práctico y colaborativo,
tres coreógrafos invitados compartirán con el equipo de trabajo sus
experiencias a partir de ejercicios corográficos. Esta experiencia reflexiva en
torno a la creación nos dará las primeras líneas de lo que será nuestro
proceso, para luego, en una segunda etapa, generar una coreografía que de
cuenta de nuestras necesidades, utilizando distintos tópicos y temas como
pretexto creativo para construir una pieza de danza. Desde ahí que esta pieza
tome el nombre de LAS COREOGRAFÍAS, debido a la pluralidad de miradas que
entran en juego para la construcción de la pieza. Es un proceso colaborativo,
grupal, comunitario que da cuenta de lo que consideramos y creemos por danza,
en una pluralidad de pensamiento que puede llevarnos a ensanchar nuestro
conocimiento de la danza y a chorrearlo hacia el público, la comunidad.
Conclusiones:
Personalmente, nunca tengo una
idea acabada de lo que quiero hacer, sino más bien una gran sed de concretar,
acompañada de ciertas intuiciones, ideas y cosas sueltas que en sí no
constituyen una solidez, sino más bien un pensamiento líquido que necesita
contrastarse con la realidad para recién consolidarse y saber qué es lo que hay
que hacer y probar muchas veces. De esta manera nació, por ejemplo, el proyecto
LAS DANZAS CALLE (www.danzascalle.wordpress.com),
que a partir de exploraciones de danza contemporánea en el espacio público, pudo
desplegarse en el tiempo (alrededor de 3 años), recién en una práctica que me
dejara conforme como creador. Pienso que si uno va a hacer un esfuerzo por
movilizar personas, energías, presupuestos y demases, me debe valer la pena y
no quedar en un intento aislado de investigación. Me gusta insistir en lo que
visualizo.
Principales resultados del
proceso intérpretes
Principales resultados del
proceso coreógrafos
LAS COREOGRAFIAS
TRABAJO DE COREOGRAFOS INVITADOS
TAMARA GONZÁLEZ
Link Muestra final
















JOSEFINA CAMUS
Link Muestra final






FRANCISCA ESPINOZA (en colaboración con ANDY DOCKETT y LUIS
CORVALÁN)








Link Muestra final
BÁRBARA PINTO
Link Muestra final
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